Con las palabras de su director Fernando Montivero "Nómade nuestro origen... nuestra esencia y nuestro corazón", con el sonido acompasado de un bombo y la danza nativa acompañada de sikus comenzó la función.
Un gran escenario, luces y una banda musical conformada por Mario Chávez y Germán Gómez en violines, Mariano Risso en percusión, Santiago Alvarado en teclado, Claudia Romero en voz y Diego Arolfo que puso también su voz y guitarra y fue el director musical, fueron el complemento perfecto para este grupo de bailarines que a través de la danza supo representar un largo camino de historia e identidad.
La obra fue dividida en cinco momentos: "Los indios y su rebelión", "los hijos del monte y sus leyendas", "nuestro arraigo a la tierra", "pasado y presente de un mismo camino" y "el arte nativo de hoy". Colaboraron también con su canto Franco Ramírez y Horacio Banegas, dando otro gran toque a la noche.
Así fue como con un teatro colmado, y con canciones elegidas especialmente para cada momento con obras de Víctor Heredia, Peteco Carabajal, Roberto Cantos, Motta Luna,Bebe Ponti, Horacio Banegas por citar algunos de los autores elegidos, los bailarines dejaron plasmados sobre el escenario más de 500 años de la historia de nuestra raza, de nuestro pasado, de nuestro presente... de nuestra identidad. Los movimientos de los cuerpos hablaron al compás de una chacarera, una zamba o cualquier otro ritmo nativo, y con un vestuario acorde a cada momento interpretado. Atuendos de cuero y taparrabos para mostrar un orígen, su desarraigo y sus luchas. Mientras que jeans y ropas más modernas vistieron los bailarines para mostrar el arte nativo de nuestros tiempos.
Dijo su director Fernando Montivero una vez finalizada la obra: "Estoy rodeado de muchísimo talento y muchísmo afecto, me siento honrado por todo eso. Por el amor, por ese sentimiento, por estas ganas de todos estos nómades artistas. Todos ellos quieren brindar algo de si mismos para una idea que uno tiene. Quería agradecerles a todos por este compromiso con esta obra. Quiero agradecer a todos ustedes, público Nehuén de tantos años. Quince años tiene ya esta compañía y llegamos a esta calle Corrientes tan deseada por todos los artistas luego de 15 años de caminar, de lucha, esfuerzo y de intentar crear algo creativo y se dio en este año, gracias a la colaboración de mucha gente. Pasó mucha gente por aquí para que esto sea posible. Gracias por entender la importancia de esta noche para nosotros, es un tiempo en el cual sentimos que estamos cosechando lo que tantas veces sembramos y es gratificante cuando uno despues de golpear tantas puertas y chocarse contra la pared o contra una puerta cerrada. El Ballet Nehuen es un gran volteador de puertas, y eso tiene su fruto y no reniego de ese pasado en que se han negado tantas oportunidades. Sinceramente lo digo, porque creo que este era el momento. Gracias a todos por este gran momento que lo tendremos siempre en nuestro nómade corazón"
Asesoramiento y Puesta en escena: OMAR PACHECO
Dirección musical: DIEGO AROLFO
Diseño de vestuario: Fernando Montivero
Realización de vestuario: Yolanda Sequeira
Diseño gráfico Oviedo publicidad y Fernando Montivero
Asistentes de producción: Juan Alaniz - Carlos Bach
Producción de imágen digital: Daniel Gómez
Apoyo logístico ARG producciones
Texto: Pablito Piris




Tras el éxito logrado con todos sus trabajos anteriores Chaqueño Palavecino nos presenta “Abrazando al Caudillo”, este nuevo álbum está dedicado a Horacio Guarany ya que es el autor de todos los temas. Sin dudas es uno de los mejores discos del Chaqueño por la calidad interpretativa, arreglos y sonoridad del mismo, hace que al escucharlo uno se transporte a las raices de nuestra cultura, a la fuerza de sus melodias, la belleza de su poesia, el sonido real y sincero de nuestros verdaderos valores culturales de este genero.






Cerca de 25 personas, combinación entre jóvenes y adultos, y acompañados por un sacerdote y dos seminaristas viajan cada verano, dos semanas a la Provincia de Misiones, al Paraje Primavera, dejando sus vacaciones para estar cerca de las familias más necesitadas y olvidadas del lugar. Allí, además de su Misión en la cual realizan encuentros con niños, jóvenes y adultos, y de llevar la misa diaria, visitan de dos en dos todas las mañanas cada casa del lugar, recorriendo varios kilómetros por las picadas para conversar con las familias que los reciben con los brazos abiertos y con mate, tereré, sandías y feijoadas. 